Madrid pisa desde hoy el acelerador. Este viernes 11 de septiembre comienzan los primeros entrenamientos del Gran Premio de España de Fórmula 1 en MADRING, el nuevo circuito de 5,4 kilómetros y 22 curvas construido entre IFEMA y Valdebebas. La clasificación llegará el sábado y la carrera se disputará el domingo.
Pero mientras los monoplazas tendrán su examen sobre el asfalto, la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento afrontarán el suyo fuera del circuito.
Las previsiones hablan de alrededor de 345.000 asistentes durante los tres días, un impacto económico estimado en 450 millones de euros anuales y alrededor de 8.000 empleos directos. Son cifras que convierten la primera edición de MADRING en una prueba de capacidad organizativa para los gobiernos de Isabel Díaz Ayuso y José Luis Martínez-Almeida.
El primer examen será mover a 345.000 personas
El mayor desafío estará en la movilidad.
La Comunidad de Madrid, a través del Consorcio Regional de Transportes, ha preparado un operativo coordinado con Metro, EMT, autobuses interurbanos y Renfe Cercanías.
Las líneas 4, 5 y 8 de Metro serán reforzadas en las franjas de mayor demanda. La Comunidad ha anunciado incrementos de servicio de hasta el 250% en determinados momentos, mientras que la línea 8, uno de los principales accesos a IFEMA, circulará con trenes de seis coches y aumentará un 50% su capacidad habitual.
La apuesta es clara: que una parte mayoritaria del público llegue al circuito en transporte público.
El propio consejero de Vivienda, Transportes e Infraestructuras, Jorge Rodrigo, aseguró al presentar el dispositivo que Madrid cuenta con una red capaz de mover a cientos de miles de personas de manera rápida y segura.
Cinco lanzaderas gratuitas para entrar y salir de MADRING
El Ayuntamiento aportará además cinco servicios especiales gratuitos de EMT, con 49 autobuses destinados a conectar el circuito con puntos estratégicos.
Las lanzaderas enlazarán MADRING con Metropolitano, Canillejas, Plaza de Castilla y Avenida de América, además de establecer una conexión interna entre Feria de Madrid y Valdebebas.
Las frecuencias oscilarán entre cuatro y siete minutos. La MR3 tendrá intervalos de cuatro minutos; la MR1, de cinco; y las MR2, MR4 y MR5, de siete.
Cercanías también incrementará capacidad durante las principales franjas de entrada y salida del sábado y domingo, dentro del plan coordinado para repartir los flujos de espectadores.
El mensaje de las administraciones durante toda la semana ha sido prácticamente único: dejar el coche y utilizar el transporte público.
El coche tendrá mucho más difícil acercarse al circuito
La otra parte del dispositivo consiste precisamente en impedir que decenas de miles de automóviles intenten llegar simultáneamente a IFEMA y Valdebebas.
Desde el 10 y hasta el 14 de septiembre se aplican restricciones en el entorno del circuito, con una corona interior de acceso controlado y una exterior donde Policía Municipal podrá regular y desviar el tráfico según la situación.
También pueden producirse restricciones puntuales en la M-11 y la M-40 si la afluencia de vehículos hace necesario contener el tráfico.
Pese a ello, el dispositivo contempla 11.854 reservas para automóviles, 1.000 para motocicletas y 270 plazas para autocares, además de espacios específicos para taxis y VTC.
Ahí estará una de las grandes pruebas del fin de semana: conseguir que la llegada de la Fórmula 1 no paralice la movilidad cotidiana de Madrid.
1.350 efectivos para seguridad y emergencias
El segundo gran examen será la seguridad.
La vicealcaldesa y delegada de Seguridad y Emergencias, Inma Sanz, coordinó esta semana el dispositivo municipal, que movilizará alrededor de 1.350 efectivos.
Policía Municipal dedicará más de 1.000 agentes durante los tres días; SAMUR-Protección Civil desplegará más de 250 profesionales y Bomberos de Madrid contará con más de 60 efectivos, además del apoyo de agentes de movilidad.
SAMUR instalará puestos sanitarios avanzados tanto en la zona de Valdebebas como en IFEMA y desplegará diariamente 12 ambulancias, además de unidades preparadas para moverse entre grandes concentraciones de público. Policía Municipal tendrá entre sus principales funciones controlar movilidad, prevenir hurtos, vigilar venta ambulante y responder ante incidencias de seguridad ciudadana.
Todos estos servicios estarán coordinados desde el Centro de Coordinación Operativo (CECOR) instalado en IFEMA.
Hoy empieza el verdadero examen
Durante meses el Gobierno regional y el Ayuntamiento han hablado de impacto económico, proyección internacional, turismo, empleo y de colocar Madrid entre las grandes capitales mundiales de los eventos deportivos.
Desde hoy toca demostrarlo sobre el terreno.
345.000 asistentes, Metro reforzado, cinco lanzaderas, restricciones de tráfico, 1.350 efectivos de seguridad y emergencias y un circuito instalado en uno de los entornos con mayor actividad de Madrid.
La Fórmula 1 pondrá a prueba a los pilotos en MADRING.
Pero fuera del circuito habrá otra carrera.
La que disputarán la Comunidad y el Ayuntamiento para demostrar que Madrid puede recibir uno de los mayores acontecimientos deportivos del mundo sin que la ciudad se detenga.
Si el dispositivo funciona, Ayuso y Almeida tendrán un argumento importante para defender la apuesta por los grandes eventos. Si la movilidad se atasca, los accesos fallan o aparecen problemas importantes de organización, el éxito deportivo no evitará que el examen político tenga otra lectura.




