Entrevistamos a Ángel Niño, concejal delegado de Innovación y Emprendimiento del Ayuntamiento de Madrid y concejal presidente de Puente de Vallecas, para analizar el momento que vive la capital como polo tecnológico y los grandes proyectos que marcarán el futuro del sur de la ciudad. Niño pone el foco en innovación, emprendimiento, inteligencia artificial, atracción de talento, vivienda e infraestructuras como claves para seguir impulsando Madrid.
El dirigente popular defiende un modelo basado en colaboración público-privada, apoyo a startups y transformación urbana y reivindica proyectos como Sandbox Madrid, Madrid Emprende, Vallecas Abierto o Tubos Borondo para generar nuevas oportunidades, mejorar los barrios y reforzar la calidad de vida de los madrileños.
Madrid se ha consolidado como uno de los grandes polos de innovación del sur de Europa. ¿Qué decisiones concretas han permitido dar ese salto en los últimos años?
No ha sido un salto de un día para otro sino la suma de decisiones sostenidas en el tiempo. Elegimos no copiar ningún modelo ajeno —ni Silicon Valley, ni Londres, ni París— sino ayudar a impulsar un ecosistema que respondiera al carácter madrileño, a nuestro tejido empresarial y a nuestra forma de entender la colaboración público-privada. Esa autenticidad, lejos de ser una limitación, se ha convertido en nuestra principal ventaja competitiva.
Junto a emprendedores, empresas y otras instituciones, desde el Ayuntamiento de Madrid liderado por el alcalde José Luis Martínez-Almeida hemos construido una arquitectura de ecosistema completa: acompañamos al emprendedor más próximo con infraestructura y asesoramiento a través de Madrid Emprende, que este año cumple veinte años y ha asesorado a más de 262.000 personas y empresas; en el lado de la Innovación hemos impulsado iniciativas pioneras como Sandbox Madrid o los Premios DesafIA; y seguimos atrayendo eventos de primer nivel que generan visibilidad y talento.
Hoy Madrid cuenta con 1.803 empresas tecnológicas activas que generan más de 30.000 empleos directos y casi 4.900 millones de euros de impacto económico anual, y el Joint Research Centre de la Comisión Europea nos sitúa entre las tres áreas más estratégicas de Europa en innovación digital, junto a Múnich y París. Los datos no son una campaña de marketing, son una realidad: Madrid está en el top 3 de ciudades europeas en innovación digital.
Usted suele defender que la innovación debe servir para mejorar la vida de los ciudadanos. ¿Qué proyectos impulsados desde el Ayuntamiento están teniendo ya un impacto real en el día a día de los madrileños?
Para mí esa es la clave, si la innovación no llega a la calle, no sirve de nada. Tenemos ejemplos muy tangibles funcionando ya. Por ejemplo activaME, el servicio de la Ventanilla Única que no solo ayuda a quien empieza un proyecto, sino también a empresas ya constituidas que necesitan crecer o superar un bache puntual. Los retos de DesafIA Madrid son retos reales de la administración y las empresas. Eso quiere decir que los proyectos seleccionados solucionan problemas reales de accesibilidad, organización, logística, etc.
Además, la innovación está integrada en todas las Áreas del Ayuntamiento, y te pongo ejemplos concretos: Paloma es un sistema de Inteligencia Artificial que hace seguimiento diario, mediante llamadas automatizadas, a personas mayores que viven solas para combatir la soledad no deseada dentro del Área de Políticas Sociales de José Fernández; en Mercamadrid tenemos ya un autobús autónomo operando.
El hilo común de todos estos proyectos es que no innovamos por innovar: identificamos un reto real y ponemos la tecnología al servicio de Madrid y de los ciudadanos.
Madrid cuenta con una red cada vez mayor de centros de innovación y emprendimiento. ¿Qué ofrece hoy la ciudad a una startup que quiera nacer, crecer y quedarse aquí?
Madrid ofrece un apoyo integral y un recorrido completo por todo el proceso de emprender, desde la primera idea hasta el salto internacional. Si acabas de empezar, tienes la red de viveros municipales —que ya ha ayudado a generar más de 12.400 empleos— y espacios de innovación desplegados por toda la ciudad de Madrid. La Nave, Madrid in Game, Madrid Food Innovation Hub, International Lab, Puerta Innovación y la Red de Viveros de Madrid Emprende dibujan un mapa de centros municipales en los que asentar tu negocio y tener tu espacio de trabajo, organizar reuniones, recibir visitas y crecer, en definitiva.
Si tu proyecto ya funciona y necesita escalar, tienes una Red de Mentores y los Foros de Inversión de Madrid Emprende, que van ya por su decimocuarta edición y conectan directamente el talento con la financiación. Y si necesitas testar tu producto en condiciones reales, ahí está Sandbox Madrid, que convierte a la ciudad entera en un laboratorio.
Tenemos casos que demuestran que el recorrido funciona: Artax Games empezó siendo un equipo pequeño en el vivero de Vicálvaro y hoy es una compañía de más de treinta profesionales que publica títulos a nivel internacional. Ese es exactamente el tipo de trayectoria que queremos multiplicar.
Proyectos como Madrid Food Innovation Hub o DesafIA Madrid están conectando empresas, talento y administración. ¿Es ese el modelo con el que Madrid quiere competir internacionalmente?
Sí, absolutamente. Nuestra apuesta es que ningún actor —ni la administración, ni la gran empresa, ni la startup— resuelve solo los retos de una ciudad como Madrid. Lo comentaba antes, en DesafIA Madrid, por ejemplo, ocho startups están desarrollando pilotos de inteligencia artificial junto a compañías como Cabify, IBM o L’Oréal para resolver problemas reales de la ciudad y de las empresas, seleccionadas entre 184 candidaturas presentadas en esta segunda edición. Es innovación abierta en estado puro: la administración abre la convocatoria, la empresa y los ciudadanos ponen el problema real, y la startup pone la solución.
El Madrid Food Innovation Hub sigue la misma lógica aplicada a la agroalimentación, y acaba de cumplir cinco años a pleno rendimiento; y en 2026 replicaremos ese modelo con un nuevo vivero especializado en proyectos de salud y lifestyle en el distrito de Hortaleza. No competimos por un único sector: competimos con una base amplia y sólida, y ese es precisamente el modelo con el que queremos seguir creciendo fuera de España.
La inteligencia artificial está transformando sectores enteros. ¿Qué papel quiere jugar Madrid en esa revolución y cómo puede aprovecharla sin dejar a nadie atrás?
La Inteligencia Artificial ya no es el futuro, es el presente: el 43% de las startups madrileñas la utiliza como núcleo de su modelo de negocio. Desde el Ayuntamiento hemos constituido un grupo de trabajo interno, el grupo MAIA, en el que participan distintas áreas de gobierno para valorar cada solución que puede incorporarse a los servicios municipales.
Mi aprendizaje después de estos años es que hay que tener un pensamiento crítico: es una tecnología magnífica, pero todavía tiene mucho recorrido, y no hay que buscar la solución perfecta desde el primer minuto. Hay que identificar bien el reto y desarrollar algo funcional y validable. La IA, bien orientada, puede ser una herramienta muy útil para las ciudades.
Madrid se está posicionando como puerta de entrada a Europa para muchas empresas y emprendedores de Iberoamérica. ¿Qué está haciendo la ciudad para atraer ese talento y por qué eligen Madrid frente a otras capitales europeas?
Tenemos un programa que resume muy bien esta apuesta: Puentes de Talento, que acaba de cerrar su sexta edición con 15 emprendedores de países como Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Perú o El Salvador, en colaboración con el Banco Interamericano de Desarrollo. Durante su estancia mantienen encuentros con corporaciones, universidades e inversores y completan más de 50 horas de formación especializada. Solo en las cinco ediciones anteriores generamos más de 143 alianzas entre empresas iberoamericanas y madrileñas, y más de 600 encuentros con actores clave del ecosistema.
¿Por qué Madrid y no otra capital europea? Porque compartimos idioma, cultura de negocio y una relación histórica con Iberoamérica que ninguna otra gran ciudad europea puede ofrecer con la misma naturalidad. Somos, literalmente, la puerta de entrada: el sitio donde un proyecto latinoamericano da su primer paso en Europa, y también donde un proyecto europeo puede dar el suyo hacia Latinoamérica.
Si tuviera que señalar cuál es hoy la gran ventaja competitiva de Madrid frente a otras capitales europeas para atraer talento, inversión y empresas, ¿cuál sería?
Diría que es la combinación de ecosistema y autenticidad. Un inversor no apuesta solo por una startup, apuesta por todo lo que la rodea: talento disponible, calidad de vida, infraestructuras, conectividad internacional y una administración que actúa como aliado y no como obstáculo.
Lo dice el alcalde y es cierto. Madrid vive su mejor momento como lugar donde emprender y ofrece hoy un valor de ecosistema que roza los 48.100 millones de euros, dentro de un sector startup español valorado en 125.000 millones. En 2025 captamos 1.200 millones de euros en inversión en startups, superando a Barcelona y consolidándonos como el principal polo de atracción de capital de España.
Pero si me pides una sola palabra, me quedo con «autenticidad». No competimos intentando parecernos a otra ciudad. Competimos siendo, cada vez más, nosotros mismos. Eso sí, no nos podemos relajar: el gran reto de aquí en adelante es la competencia global por el talento, por generarlo, atraerlo y retenerlo para hacer que las ciudades crezcan económicamente. En esa competencia no solo hablamos de Europa sino de potencias como China o Estados Unidos.
Además de innovación, usted gestiona Puente de Vallecas. El Ayuntamiento ha presentado un proyecto para transformar el entorno del Puente de Vallecas, mejorar la accesibilidad y eliminar el efecto frontera con Retiro. ¿Puede ser esta actuación uno de esos proyectos que cambian para siempre un distrito?
Hay que partir de un dato objetivo: por esa infraestructura pasan cerca de 300.000 vehículos diarios, así que plantear su demolición sin una alternativa sólida no es realista ahora mismo; simplemente trasladaría ese tráfico a la Albufera y generaría un colapso en toda la zona. Frente a ese escenario, las opciones eran dos. Dejarlo tal cual estaba o actuar para regenerar y humanizar el entorno. ‘Vallecas Abierto’ apuesta claramente por la segunda vía, con una intervención pensada para dar una respuesta útil y realista al momento actual del distrito.
En la práctica, esto se traduce en un puente mucho más accesible, sin barreras, que conecta mejor los dos lados junto con nuevas zonas verdes, jardines verticales, pantallas acústicas y espacios para el estar que transformarán por completo la percepción de ese entorno. También se habilitarán nuevos usos bajo el puente, incluyendo demandas vecinales como una sala de ensayo. No es una simple operación estética, sino una apuesta por recuperar un espacio degradado y devolverlo al barrio en mejores condiciones. Una solución más ambiciosa, como el soterramiento, podría plantearse en el futuro si se desarrollan las grandes operaciones urbanísticas previstas en el sur de Madrid, pero hoy la prioridad era actuar ya para empezar a cerrar esa fractura histórica de Vallecas.
Durante años muchos vecinos del sur han sentido que existía una brecha de inversión respecto a otras zonas de Madrid. ¿Puede decir hoy que Puente de Vallecas está recibiendo la atención que merece?
Es innegable que el futuro de Madrid pasa por el sur. El sur es donde se concentrarán las grandes operaciones inmobiliarias, la mayor parte de la nueva vivienda y los proyectos vitales de muchos jóvenes, y Puente de Vallecas es precisamente una de las puertas de entrada a ese desarrollo. El crecimiento de población que se avecina traerá consigo, necesariamente, un crecimiento paralelo de las infraestructuras. En ese contexto conviven dos iniciativas complementarias: el Plan Sures, que actúa ya sobre las necesidades más inmediatas del distrito —de ahí operaciones como la regeneración del entorno del Mercado de Nueva Numancia—, y la Estrategia del Sur, presentada este año por el alcalde y que mira más lejos, anticipando cómo dar transporte, equipamientos y servicios a los 100.000 o 200.000 nuevos vecinos que podrían llegar con los desarrollos del sur en los próximos años.
No se trata solo de construir viviendas, sino de garantizar calidad de vida y un crecimiento ordenado que no genere nuevas desigualdades, con una planificación a medio y largo plazo. Esa apuesta también pasa por los espacios públicos y los servicios sociales del día a día: es el caso del centro de mayores de Entrevías, cerrado por problemas de humedad en el edificio y en el que se lleva trabajando todo el mandato para reabrirlo antes de que acabe el año, algo que los propios mayores del barrio han pedido de forma expresa por lo que representa como espacio de referencia vecinal.
Si en cinco años volvemos a recorrer Vallecas juntos, ¿qué le gustaría enseñarnos y decir: “esto demuestra que el distrito cambió de verdad”?
El solar de Tubos Borondo constituye uno de los grandes proyectos de transformación urbana de Puente de Vallecas. Es un antiguo espacio industrial en desuso que está previsto reconvertir en un nuevo ámbito urbano con alrededor de 1.400 viviendas, de las que aproximadamente el 35 % serán viviendas protegidas, además de zonas verdes, equipamientos y nuevos espacios destinados a la actividad económica.
El proyecto presenta, además, una importante dimensión universitaria y sanitaria, dada su proximidad al Campus Sur de la Universidad Politécnica de Madrid y al Hospital Universitario Infanta Leonor. Estamos hablando de una actuación que permitirá mejorar la integración de estos espacios con el entorno urbano y contempla también mejoras en las conexiones y en la movilidad, especialmente en materia de transporte público, favoreciendo la conexión con el resto del distrito y con el conjunto de la ciudad.
Se trata, por tanto, de una transformación estratégica para Puente de Vallecas, que permitirá recuperar un espacio industrial actualmente en desuso y convertirlo en un nuevo ámbito residencial, universitario, económico y de servicios.
En definitiva, es un proyecto que puede contribuir de manera muy importante a mejorar la calidad urbana, generar nuevas oportunidades y reforzar la conexión de Puente de Vallecas con el conjunto de Madrid.




