La Comunidad de Madrid ha llevado su oferta vinícola y enoturística hasta Vinofòrum Roma 2026, una de las principales citas dedicadas al vino y la gastronomía en Italia, con la participación de 16 bodegas madrileñas.
Durante el certamen se han organizado catas de vinos elaborados en la región y se han presentado diferentes experiencias turísticas vinculadas a las bodegas, con el objetivo de promocionar Madrid no solo como destino urbano, sino también como territorio de vino, gastronomía y turismo rural.
Las actividades madrileñas se desarrollan dentro del Espacio España, promovido por la Oficina Española de Turismo en Roma y el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, que dispone de más de 100 metros cuadrados.
Cuatro territorios del vino madrileño
Madrid cuenta con cuatro zonas vitivinícolas: Navalcarnero, Arganda, San Martín de Valdeiglesias y El Molar. Todas forman parte de la Denominación de Origen Vinos de Madrid, creada en 1990.
La tradición vitivinícola madrileña, sin embargo, se remonta mucho más atrás. Según destaca el Gobierno regional, existen referencias a esta cultura y producción desde el siglo XIII.
Entre las variedades blancas utilizadas en los vinos madrileños destacan la malvar y la albillo real, mientras que entre las tintas figuran tempranillo y garnacha tinta, junto a variedades como merlot, cabernet sauvignon, syrah y garnacha tintorera.
Madrid busca hacerse hueco entre más de 800 empresas
La presencia madrileña se produce en la XXIII edición de Vinofòrum Roma, considerada una de las principales ferias enológicas y gastronómicas de Roma y del centro-sur de Italia.
El encuentro reúne a más de 800 empresas, entre bodegas italianas e internacionales, restaurantes y enotecas, convirtiéndose en un escaparate para promocionar tanto productos agroalimentarios como destinos vinculados al turismo del vino.
Las dimensiones del certamen dan una idea de su capacidad de promoción. En su edición de 2025 congregó a más de 80.000 visitantes y 19.000 profesionales del sector.
La Comunidad aprovecha así el escaparate italiano para dar visibilidad internacional a las bodegas madrileñas y reforzar el enoturismo como una vía para atraer visitantes hacia los municipios productores de la región.




