La Comunidad de Madrid ha alcanzado un máximo histórico de solicitudes para participar en los sorteos de permisos cinegéticos en terrenos de gestión pública. La temporada 2026-2027 ha registrado 4.924 peticiones, un 14,7% más que las 4.293 contabilizadas en la campaña anterior.
Los permisos permitirán practicar las modalidades autorizadas en los espacios cinegéticos gestionados por el Ejecutivo autonómico, con opciones que abarcan desde los puestos para palomas migratorias y las batidas de jabalí hasta el rececho de cabra montés.
El listado provisional de solicitantes admitidos fue publicado el pasado 1 de septiembre. Tras resolver las alegaciones y elaborar las listas definitivas, el sorteo público se celebrará el próximo 14 de septiembre en la Consejería de Medio Ambiente, Agricultura e Interior.
La cabra montés dispara las solicitudes
Entre las modalidades previstas figuran 2.040 jornadas para la caza de palomas migratorias desde puestos fijos y 366 puestos para batidas de jabalí.
Uno de los mayores focos de interés está en la cabra montés. Se sorteará el rececho de 23 ejemplares macho y 49 hembras, exclusivamente en la Reserva Nacional de Caza de Sonsaz.
Esta modalidad ha acumulado 4.005 solicitudes, convirtiéndose en una de las más demandadas de la convocatoria.
La Comunidad defiende estos sorteos como una vía para que cazadores madrileños y procedentes de otras regiones puedan acceder a terrenos públicos a precios asequibles. Algunas modalidades son incluso gratuitas, como determinados puestos en pasos de paloma y batidas de jabalí.
Nueva Ley de Caza y Pesca de Madrid
El récord llega después de que la Asamblea de Madrid aprobara el pasado junio una nueva Ley de Caza y Pesca, con la que el Gobierno regional busca reforzar la seguridad jurídica y modernizar la regulación de ambas actividades.
La norma reconoce su papel en la gestión de la biodiversidad, el control de determinadas poblaciones animales y la lucha contra la despoblación rural.
Entre sus novedades se encuentran los Planes de Control Poblacional, que permiten a los ayuntamientos gestionar especies sobreabundantes, como el jabalí o el conejo, fuera de los periodos ordinarios de captura.
La legislación también contempla la implantación de licencias digitales, procedimientos administrativos electrónicos y una actualización del régimen sancionador.




