El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha homenajeado a Mantequerías Bravo por sus 95 años de actividad y ha reivindicado la “dedicación, entrega y sacrificio” de los comercios tradicionales que mantienen viva la identidad de los barrios de la capital.
Almeida ha descubierto una placa conmemorativa en la fachada del histórico establecimiento, situado en el número 24 de la calle de Ayala, acompañado por la concejala delegada de Turismo, Almudena Maíllo, y la concejala de Salamanca, Cayetana Hernández de la Riva.
El alcalde ha agradecido especialmente a sus actuales propietarias, Elena y Marta Bravo, el esfuerzo realizado para mantener un negocio que forma parte de la historia comercial de Madrid.
Mantequerías Bravo abrió sus puertas en 1931, fundada por Cruz Bravo, un joven pastor segoviano que llegó a Madrid y puso en marcha el establecimiento en el espacio que anteriormente ocupaba una pequeña bodega.
El comercio ha mantenido su actividad prácticamente de forma ininterrumpida durante casi un siglo. Solo cerró durante dos semanas en marzo de 2020 como consecuencia de la pandemia.
Uno de sus elementos más reconocibles es su fachada original de caoba de 1931, convertida en una imagen característica del comercio tradicional madrileño.
La historia de Mantequerías Bravo se acerca ahora a otro hito. Cuando cumpla 100 años en 2031, podrá incorporarse al Programa de Comercios Centenarios del Ayuntamiento de Madrid.




